Manifiesto del Día Internacional contra la Violencia de Género

25 de noviembre de 2019


Desde la Mancomunidad de las Vegas nos manifestamos de nuevo para recordar a las más de 50 mujeres asesinadas en lo que va de año a manos de su pareja o ex pareja, y expresar nuestra repulsa contra este fenómeno social que constituye un atentado contra los Derechos Humanos y que impide la igualdad entre mujeres y hombres.

Sabemos que tras los actos de violencia directa y visible (golpes, humillaciones, amenazas, etc.) se esconden determinadas creencias, ideas y valores sociales que los justifican y fundamentan. No es una violencia casual, sino que responde a un orden social e histórico basado en la discriminación que las mujeres vienen sufriendo históricamente y por la cual han sido relegadas a un segundo plano, a una zona invisible y subordinada de la sociedad. La violencia machista proviene de los roles sociales de género, desiguales y estereotipados, que colocan al hombre en una posición de poder y control que conlleva el sometimiento de las mujeres. Cuando una mujer deja de cumplir con las expectativas esperadas conforme a su rol, aparece la condena social y el ejercicio de la violencia machista como una forma de control y de restablecimiento de los patrones de género. Por tanto, en la violencia machista el factor de riesgo es ser mujer y el mensaje del agresor es la dominación: confórmate con tu lugar.

Queremos señalar que la justificación social de la violencia machista es especialmente poderosa en el caso de la violencia sexual, y a causa de este alto nivel de permisividad se tiende a poner en cuestión la credibilidad de la mujer que denuncia y se termina por considerar que la víctima siempre es culpable porque ha provocado, porque no se ha cuidado, porque no se ha resistido, etc. La vergüenza que provoca en las víctimas la violencia sexual y el estigma social que conlleva, dificulta enormemente que se denuncie.

De igual manera, queremos poner el foco en los niños y las niñas como víctimas directas de la violencia machista. El agresor convierte a los menores en una herramienta para ejercer violencia y dañar a sus madres, manipulándolas, coaccionándolas, haciéndolas sufrir a través de sus hijos/as. Además de estar en riesgo vital por las agresiones físicas y psíquicas que pueden sufrir a manos del padre, en la mayoría de los casos presencian la violencia dirigida hacia sus madres, internalizando un modelo negativo de relación que daña su desarrollo, pudiendo padecer distintos grados de afectación, con secuelas y alteraciones emocionales, sociales y escolares.

Actuar sobre la violencia machista supone actuar sobre las causas estructurales y sociales que sustentan las desigualdades, además de facilitar atención y protección a las víctimas. En los municipios que integran la Mancomunidad las Vegas disponemos de un Punto que ofrece atención integral y especializada a mujeres que sufren violencia de género y a sus hijos e hijas. Existe un equipo de profesionales que asesora, informa y acompaña desde tres áreas: jurídica, social y psicológica. Además, desde el Punto se realizan actividades de prevención y sensibilización para combatir la raíz social, estructural y cultural de la violencia de género

La lucha para la erradicación de la violencia de género es la lucha contra el machismo y la injusticia social, y nos compromete a todos y a todas, agentes sociales, instituciones y ciudadanía. La sociedad no puede ni debe tolerar ni una muerte ni una agresión más, no puede justificar ni proteger a los hombres que agreden, insultan, humillan, acosan y asesinan.


¡Basta ya de violencia contra las mujeres!